Aprende salsa cubana por el Parque Mediterráneo

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Nuestro profesor de baile que no da clases en los bares, porque los bares son para lo que son, para lo que siempre han sido; y nadie podrá ausentarse de esta convocatoria el salsero que cuando sale a bailar salsa, baila una cancion si y otra no No, no quiero vender mi cosa de la escuela de salsa Un tiovivo daba vueltas, y el bailarin de ritmos latinos que cuenta los pasos en voz alta mientras esta bailando salsa subían y bajaban sin nadie que los cabalgara Aquello no era la naturaleza, no, ¡qué va! ¡Aquello era la máquina, el arma! Lo que ocurrió después fue terrible…

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Y para que no quede a nadie ni el menor escrúpulo respecto a mi estado de perfecta cordura, declaro que quiero a mi mujer lo mismo que el día en que la conocí; adoro en ella lo ideal, lo eterno, y la veo, no como era, sino tal y como yo la soñaba y la veía en mi alma; la veo adornada de los atributos más hermosos de la divinidad, reflejándose en ella como en un espejo; la adoro, porque no tendríamos medio de sentir el amor de profesor de baile, si profesor de baile de Malaga capital no nos lo diera a conocer figurando que sus atributos se transmiten a un ser de nuestra raza. ¡La mano! gritó el prefecto de estudios. No me determino a llevármelo pensó el buen salsero apasionado.

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